jueves, 28 de febrero de 2013

DESPEDIDA DE PAPA.


El helicóptero en el que viajaba Benedicto XVI, de casi 86 años, despegó del helipuerto del Vaticano a las 17.07 horas local (16.07 gmt).
Acompañan al papa Ratzinger su secretario y prefecto de la Casa Pontificia, el arzobispo Georg Ganswein, su también secretario Alfred Xuereb, monseñor Leonardo Sapienza; y su médico particular, Patrizio Polisca.
Benedicto XVI fue despedido a los pies de la escalerilla del helicóptero, un aparato de la Aeronáutica Italiana, por el cardenal decano, Angelo Sodano.
El papa llegó al helipuerto, construido en un lateral de los Jardines Vaticanos, procedente del Palacio Apostólico, en cuyo patio de San Dámaso fue despedido por un piquete de la Guardia Suiza y sus colaboradores de la Secretaria de Estado, además del secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone.
En ese momento se vio al secretario particular del papa y Prefecto de la Casa Pontificia, Georg Ganswein, llorar.
Cardenales, arzobispos, obispos, sacerdotes, religiosas y numerosos laicos que prestan su servicio en el Vaticano, con sus hijos y nietos, también le despidieron.
El papa comenzó a despedirse de sus colaboradores ya en la puerta de su apartamento y apoyándose en un bastón atravesó el palacio apostólico y salió al patio de San Dámaso.
Tras despegar el helicóptero, todas las campanas de Roma comenzaron a sonar.
El helicóptero ha aterrizado en la residencia de Castel Gandolfo atravesando el centro de Roma.
Esta mañana, el Papa se ha despedido de los cardenales, a los que ha dicho que prometía obediencia "incondicional" al próximo Pontífice, en su encuentro de despedida de los cardenales residentes en Roma y los que ya han llegado de diferentes partes del mundo, a los que ha pedido que el Colegio Cardenalicio trabaje como una orquesta armoniosa.
"Hemos de dar gracias al Señor que nos ha hecho crecer en la comunión y pedirle que nos ayude a seguir creciendo con esta unidad profunda de modo que el Colegio de Cardenales sea como una orquesta donde las diversidades de la Iglesia Universal confluyan siempre con la armonía superior y acorde", ha recalcado.
El Papa ha pronunciado este breve discurso, en el que ha remarcado que la Iglesia es un "cuerpo vivo animado por el Espíritu Santo" y ha apuntado que continuará sirviendo a la Iglesia con la oración.
"Seguiré especialmente estando cerca con la oración, especialmente en los próximos días para que estéis totalmente iluminados por el Espíritu Santo en la elección del nuevo Papa, que el Señor os muestre lo que él desea. Entre vosotros esta el futuro Papa al que desde hoy ya le prometo mi reverencia y obediencia incondicional", ha insistido. Tras su discurso, el Pontífice ha querido despedirse uno por uno de todos los cardenales presentes.

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